Jaylenne

¡Respira!

Hace unos meses comencé a ejercitarme (aunque usted no lo crea) y cuando apenas llevaba 5 minutos,  ya estaba con problemas para respirar (imagínense mi condición) entonces me di cuenta que si desde el inicio de mis ejercicios tenía una respiración profunda podía aguantar más, y empecé a cambiar eso, entonces fue más fácil. ¿Qué sencillo verdad? El respirar de una manera correcta te ayuda a rendir mejor. Todos respiramos desde que nacemos, pero no todos hemos aprendido a  contralar como lo hacemos. Otro día estaba estresada y por instinto cambie mi respiración, empecé a respirar como cuando hago ejercicio y me empecé a calmar, ¡a caray! ¡Entonces el controlar mi respiración también me sirve no solo cuando hago ejercicio!

Estamos tan enfocados en los problemas, actividades, trabajo, escuela, pendientes, que no tomamos en cuenta detalles que pueden marcar la diferencia. El que te presiones no va a apresurar que el semáforo cambie a verde y llegues más pronto a tu destino. Es difícil aprender a mantener una estabilidad, yo aun estoy aprendiendo y muchas veces sigo reprobando.

Nuestros tiempos a solas con Dios debemos aprovecharlos para meditar en El, y llenarnos de su presencia, no me refiero a que flotes, sino a que a veces creemos que pasar tiempo con Dios es solo pedir y en ocasiones agradecer o reclamar, pero en estos tiempos también es bueno que hagas una retroalimentación de tu día, de tus actitudes, de tus pensamientos, y mientras haces todo eso, mantente enfocado en Dios ¿Por qué? Porque pasa igual que al ejercitarnos. Si mientras haces ejercicio te enfocas solo en la acción que estas llevando a cabo, no vas a soportar mucho, en cambio si te enfocas en tu respiración podrás hacerlo mejor. Si en tus tiempos de oración te la pasas pensando en otras cosas, en la vida no vas a soportar mucho, en cambio si te enfocas en Dios podrás desarrollarte mejor.

Dice la Biblia en Génesis 2:7.-  Luego el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló aliento de vida en la nariz del hombre, y el hombre se convirtió en un ser viviente.

Fue Dios quien te dio la vida, es gracias a EL que ahora mismo al estar leyendo estás respirando, no es una casualidad que estés en este planeta. Si cada vez que respiramos durante el día, estuviéramos conscientes que es un milagro, entonces no solo agradeceríamos a Dios por la vida, sino que cambiaríamos el lente con el que vemos nuestro alrededor y nos daríamos cuenta del mundo de posibilidades que tenemos para disfrutar.

Te invito a que suspires y ¡Por favor no te olvides de respirar!

 

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2 comentarios sobre “¡Respira!

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