Amor y amistad · Inspiracional

Celos

Probablemente tú ya sabes todo acerca de los celos, hoy no te quiero contar lo que ya sabes, quiero hablarte de dos verdades y probablemente la segunda no te la esperas.

VERDAD 1. Los celos son “tan penosos”.

A los celos les da pena aparecer en tu vida de manera solitaria así que siempre llevan compañía. Celos va de la mano con desconfianza, envidia, coraje, orgullo, conflicto, gritos, malestar, ansiedad, inseguridad, estrés, alucinaciones, pensamientos negativos, tristeza, llanto, desesperación, y la lista sigue y sigue.

Una persona que cela a su novio (a), también va a tener problemas de celos en su escuela, trabajo, familia, amigos, étc. Repite este patrón porque considera que celando puede proteger lo que considera le pertenece. Si eres una persona que batalla con celos, aquí te dejo estos puntos.

  1. Acepta que esta actitud es desgastante y no te lleva a ningún lado positivo. Lo primero es aceptar que los celos te están acarreando problemas y “vivir” desconfiando todo el tiempo no es “vivir”.
  2. Pide a Dios que te transforme. En tus fuerzas será un problema, necesitas una intervención divina, que cambie el corazón dañado por uno nuevo.
  3. Examina la raíz de este sentimiento. Algo tuvo que haber ocurrido en tu vida para que dejaras de ser ese hombre o mujer seguro, querer tapar por encima el problema solo lo hará más grande. Escarba y con una oración especifica ataca el momento o acontecimiento que te provocó ser una persona desconfiada.
  4. Anhela un cambio. En ocasiones oramos con ganas de que las cosas no cambien, nos encadenamos a estilos de vida dañinos, y en realidad no queremos cambiar. Para Dios nada es imposible, pero si no queremos y no tenemos un corazón dispuesto a ser diferente ¿Cómo esperamos que Dios actúe?
  5. Cambia hábitos. Lleva tu anhelo a una realidad. Ya aceptaste que no es sano ser una persona enferma de celos, ya reconociste que solo (a) no puedes, haz ubicado el “porqué” eres así, en verdad anhelas un cambio. Bueno ahora solo falta que cambies tus hábitos. Si el problema surgía en las redes sociales, busca una alternativa que te mantenga ocupado en vez de estar investigando cada movimiento. Si lo primero que hacías al comenzar el día era un examen riguroso a tu pareja de “dónde, con quién, a qué horas, por qué, cómo y cuándo”, ahora procura empezar meditando en la palabra de Dios.

Los resultados diferentes, los obtendrás cuando hagas las cosas diferentes. Estoy segura que si renuncias a los celos, te ahorrará muchos problemas innecesarios. Entiendo los pasos que te he explicado por que lamentablemente era una persona insegura, y no era algo que me molestaba hasta que me di cuenta que no era el plan de Dios para mi vida.

–Dios quiere que seas seguro y disfrutes la identidad que Él te ha dado–

Podemos decir que hasta cierto punto, todas las personas experimentan celos, es parte del ser humano y es “normal”, pero cuando no los sabemos controlar, esto resulta un grave problema por que dejarlos crecer te llevan incluso a morir. Caín sintió celos de que la ofrenda de su hermano fue recibida y la de él no. Los celos, iban acompañados de la envidia, el rencor, la falta de perdón y hasta con el homicidio. El rey Saúl, Amán, los hermanos de José, todos ellos nos dirían “absténganse de tener celos”, les arruinarán su vida.

Con esto ha quedado claro que los celos “penosos” no son tu mejor opción.

VERDAD 2. Los celos pueden usarse para bien.

Una de las definiciones de la palabra celos, nos dice: (Sustantivo masculino) Empeño apasionado que se pone en una causa.

Dios nos llama a ser un pueblo celoso de buenas obras. ¿En qué sentido? Celosos de dar buen ejemplo, celosos de hacer buenas acciones. La palabra de Dios nos exhorta a que seamos así:

“Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.” (Tito 2:14RVR1960)

En otras versiones dice:

“Él dio su vida para liberarnos de toda clase de pecado, para limpiarnos y para hacernos su pueblo, totalmente comprometidos a hacer buenas acciones.” (NTV)

 “Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.” (NVI)

 Peleamos por causas (o relaciones) que nos llevan a la ruina, o simplemente no tienen ningún sentido, bajo la bandera de “te celo por que te quiero” y llegamos a hacer muchas acciones sin sentido.

Pero cuando se trata de pelear por lo real, por lo noble, por el mensaje de Jesús, no nos motiva a ser tan comprometidos. Cuando Dios nos pide que mantengamos una actitud totalmente dedicada a hacer el bien, es por que nos está dando causas por las que vale la pena luchar.

Se puede decir entonces que una de nuestras metas es ser parte de un pueblo celoso de buenas obras(totalmente comprometidos y dedicados a hacer el bien), sin ser una persona con celos que se destruya a sí mismo.

Cuida lo que haces y no por temor de perder lo que tienes sino por corresponder al más puro y limpio amor.

 

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