Inspiracional · Reflexión

Dios primero

Uno de los primeros problemas al que nos enfrentamos en el año y durante todos los meses, es el acomodo de prioridades. Eso nos lleva a ser inestables, a tener resultados que no queremos y a salir lastimados. ¿Quién y por qué y debe ser mi primer lugar?

¿Qué pasa cuando ponemos en primer lugar a una persona? Ya sea nuestra pareja, mejor amigo, papás, hermanos, primos, amistades. Le damos una responsabilidad que no le compete. Entonces cuando no cumple las expectativas, hay frustración, sentimientos de engaño, de tristeza, de enojo. Y cuando no solo no cumple lo que esperas sino que además hace algo que te rompe el corazón, le has dado tanto poder que fácilmente te puede romper no solo el corazón sino todo lo que eres. Poner tu fe, esperanza y prioridad en un hombre o mujer (tengas el parentesco o relación que tengas) no es sano, ni para la persona, ni para ti. Voltea las cosas, imagina que alguien te tenga como su prioridad, que espere que tú le resuelvas la vida, que quiera que llenes cada vacío, que siempre tengas una buena actitud, que nunca te equivoques, que reacciones como mejor le parezca a la otra parte ¡es desgastante! ¡Somos humanos, totalmente imperfectos!

¿Qué pasa cuando ponemos en primer lugar a un trabajo? Dependemos completamente de eso, el día que nos vaya bien, la gente lo notará por que seremos muy amables, y el día que nos vaya mal la gente lo notará aún más. Nuestro estado de ánimo estará a expensas de lo que suceda en horas laborales, y habremos perdido el valor y la importancia de pasar tiempo con los que amamos. Personas pierden su vida, sus familias, por un trabajo del que luego los corren, o quizá no los corren pero los deja con una pobreza que el dinero no puede satisfacer.

Queridos hijos, aléjense de todo lo que pueda ocupar el lugar de Dios en el corazón (1 Juan 5:21)

En otra versión, dice “apártense de los ídolos”. Todo lo que ponemos antes de Dios lo hacemos un dios, y eso es igual a idolatría. Quizá no adoras a una imagen, pero si a una persona o incluso a un ministerio. Nos salen las cosas mal, por que el orden de los factores en este caso altera el producto.Cuando Dios es primero, permitimos que lo demás sea alineado , y el orden correcto nos trae bendición.

Poner a Dios en primer lugar, te hará depender de Él, te enseñará a llenarte de su presencia, sin ser un consumidor de la alegría de los que te rodean. Poner a Dios en primer lugar, te hará entender tu rol y eso te hará darle el lugar a los demás. Poner a Dios en primer lugar, te hará honrar y valorar a tu familia. Poner a Dios en primer lugar, te hará responsable en tu trabajo (o escuela) de tal manera que puedas dar ejemplo,  entenderás el valor del dinero sin dejar que sea tu perdición. Poner a Dios en primer lugar, requiere quitar todo lo que hemos puesto en el centro de nuestra vida. Si Dios es tu punto de partida se nota, por que hay un fruto bueno, no digo que todo es perfecto, pero si digo que tienes claro tus prioridades.

Primero tienes que identificar quién o qué mueve tu mundo, si sabes que no es Dios y quieres su bendición entonces puedes invertir en eso. Arrepentimiento siempre es un paso que nos lleva a buscar su dirección. Todos en algún punto lo hemos quitado del primer lugar, pero fiel es Dios que nos da nuevas oportunidades, busca a ayuda, hay personas que están dispuestas a brindarte su apoyo.

Segundo, tienes que estar dispuesto a ser enseñable. Por mucho tiempo has puesto a muchas cosas en primer lugar, dale la oportunidad a Dios este año. Dios hace en nosotros y con nosotros, en la medida que le permitimos y le cedemos el timón de nuestro barco.

Decir que tenemos a Dios en primer lugar y no honrar a nuestros padres, no respetar a nuestro cónyuge, llegar tarde al trabajo, no es coherente. Si Dios es nuestra prioridad, agradarlo será un privilegio, y al obrar de acuerdo a su voluntad, seremos beneficiados. Dios no te pide algo para perjudicarte, quiere que seas prosperado.

¿Cómo crees que debería ser el orden de nuestra vida, si en primer lugar ponemos a Dios, quién debería ir en segundo y tercer lugar? Si una pirámide de orden te ha funcionado cuéntanos aquí abajo en los comentarios, así los que pasen a leer la nota podrán también leer lo que te ha funcionado.

Como dicen por ahí “La gente se arregla todos los días el cabello, ¿Por qué no el corazón?”

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