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Envidia

Ante el éxito de otra mujer podemos reaccionar claramente de dos formas, una es alegrándonos por lo que ha logrado que seguramente ha requerido de mucho esfuerzo o por el contrario sintiendo envidia.

La envidia es como cuando haces pipí en una alberca y se pinta de otro color, puedes estar con muchas personas pero se nota si tú eres la que siente envidia por que las palabras o comentarios que salen del corazón envidioso refleja la amargura del alma.

No deberíamos sentir envidia pero ¿quién no la ha sentido? Se vale admitir este sentimiento por que ignorarlo no te ayudará a vencerlo. Cuando dejamos crecer este sentimiento nos corta cables que en nuestro interior nos permiten disfrutar. Nuestra envidia no hará a la otra mujer menos nos hará a nosotros sentirnos inferiores.

Envidia me lleva a compararme y me bloquea de ver lo que Dios me ha dado ha mí. Lo que Dios te ha dado es único. Claramente he llegado a sentir envidia, recuerdo que comparé lo que hacía contra lo que hacía un equipo de mujeres de más de diez años de experiencia, me sentí tan chiquita e incapacitada que esa envidia se encargó de hacerme nada. Fui ante Dios y le platiqué con punto y coma como me sentía (eso requirió valor por que me daba vergüenza), Dios me llevó a bendecirlas y a orar por ellas, no lo sentía y no me daban ganas pero entonces comencé a alinearme con sus pensamientos. De ninguna manera y por ningún motivo es la voluntad de Dios que te veas diferente a como Él te diseño. Admite que tienes envidia, no permitas que eso te siga robando. No tiene sentido hablar de una transformación con Dios cuando lo más intimo no queremos entregarlo.

Mujeres, nunca sabemos las batallas que las demás han tenido ni las situaciones con las que están lidiando día a día, el juicio, la crítica y la envidia que dejamos crecer nos limita de empatizar con el corazón de las demás. Y por favor si tu amiga tiene envidia de otra no te le unas, en ocasiones comienzas a sentir emociones negativas por estar en sincronía con tu “amiga”, pero si es en verdad tu amiga, ayúdala a salir del hoyo, antes de que te metas con ella.

Ser libre de envidia, te permite crecer y madurar, te permite ver las virtudes de otras y las tuyas. Cuando las redes sociales comenzaron a ser lo máximo, comencé a seguir mujeres que me han influenciado y que me da mucho gusto que otras amigas conozcan gracias a una recomendación, intentar tapar lo que Dios está haciendo en alguien es como querer poner tu dedo en el sol y querer ocultar su luz. Cuando Dios respalda no hay envidia que bloquee.

Les recomiendo que sigan a:

-Las hermanas Acuña, una es pastora de jóvenes y la otra es diseñadora de modas, las dos aman a Dios y en muy distintos ámbitos lo muestran. (@crisacunase, @estefaniaacuna)

-Christine Caine, su amor por rescatar personas que son usadas en trata de blancas la hace enorme, siendo tan pequeña de estatura tiene un impacto que solo puede venir de Dios (@christinecaine)

El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; (1 Corintios 13:4)

¡FUIMOS CREADAS PARA AMAR!

Escribe en los comentarios quien ha influenciado tu vida y deja la manera en como podemos seguirla.

 

 

2 comentarios sobre “Envidia

  1. Tu eres una de esas personas que me inspiras gracias a Dios por tu vida. Y algo que hice por recomendación tuya bajar la app de Nuestro Pan Diario es de gran bendición. Un abrazo con mucho cariño.

    Yazmin

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