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Postparto

A un año exactamente de dar a luz es que estoy lista para escribir acerca de mi temporada post-parto, de la cual no me informé porque según yo sabía lo básico, estaba enfocada en mi embarazo, en aliviar los malestares, en estar tranquila con mi bebé dentro de mi barriga.

Ninguna mamá cercana había lanzado comentarios respecto a esta temporada, todas las pláticas eran en torno a partos y cuidados.  Las mujeres con experiencia no recordaban tanto este tiempo, el ajetreo de tener un nuevo bebé y sobre todo el gozo hacen que se te olvide los malos ratos para llenar con buenos momentos en tu memoria, eso lo he comprobado yo misma que ahora hasta pienso que me puedo animar a tener otro hij@ 

El cuerpo es sabio como su diseñador y al momento de dar vida resulta ser todo un acontecimiento que no termina cuando el bebé nace. El cuerpo pasa por un ajuste físico donde los órganos se reacomodan y otro ajuste menos visible el cual es el psicológico, como todo en la vida, cada mujer es diferente, cada recuperación es muy distinta y habrá quienes sufran desde depresión post- parto hasta aquellas que no sientan casi nada. El ajuste hormonal se da en todas pero todas reaccionamos diferente. 

En mi caso, cuando llegué a casa (puedes leer el blog )

https://jayorozco.com/2019/03/11/revancha/

me sentí aliviada, había tenido estrés días seguidos de mi parto y no había tenido el descanso ni físico ni emocional que necesitaba, así que cuando lo tuve fue como cuando eres niña y te aguantas de llorar hasta que ves a tu mamá, cuando la ves corres a sus brazos y te desahogas, eso me pasó.

Llegué a mi lugar seguro y me desahogué, tenia muchas ganas de llorar, porqué me sentía torpe para lo que mi pequeño necesitaba, mis muñecas me dolían mucho así que tenía que usar muñequeras que me privaban de poder abrazar a mi chiquito, estaba pasando incomodidad a la hora de dar pecho (blog lactancia)

https://jayorozco.com/2019/08/24/lactancia/

Estaba débil, le sumaba que me sentía súper expuesta, cosas que con el tiempo son súper fáciles de principio me requería mucha concentración y que me vieran era muy incómodo, recuerdo que a los meses una amiga me dijo: “no te visité antes porque uno lo que quiere es andar cómoda y sobrevivir, sacarte el pecho sin pendiente que te vean” 

Si aún no eres mamá, quizá te parece muy exagerado cuando embarazadas publican acerca de visitas con recién nacidos, pero hasta que eres madre sabes que no es exagerado, y descubres que la gente a tu alrededor tiene menos sentido común del que te hubieses imaginado.

Y bueno si ya eres madre ni para que explicarte, uno lo que quiere es estar en paz, por eso no tengas pena de en amor hacer valer tu opinión de guardarte esos días para ti y los tuyos, no pasa nada si las visitas van después del primer día. 

De lo más escalofriante fue un día me paré del sillón y vi unas gotitas de sangre en el piso, venían de mi pierna y más arriba y más arriba, “¿qué es esto? ”corrí ni siquiera al baño, corrí a la regadera “madre santa me estoy desangrando, se me está saliendo la matriz” si ahora me da risa, pero en ese momento le dije a mi esposo “háblale a mi mamá “, gracias a Dios por las mamás que cuidan de sus hijas en este periodo, mi mamá me calmó y me dijo es un coágulo, es normal que te salga, la vi tranquila, eso me dio tranquilidad, salió lo que tenía que salir y nunca más pasó.

No a todas les pasa, pero parecía que a mi me pasaba todo, ahora viéndolo muy amablemente decido que tenga sentido que me haya pasado y convertirlo en información para ti.

Respecto a mi cuerpo nunca me preocupé por regresar a mi peso, pero no creas que porque soy muy madura, lo que pasa es que tenía cosas más importantes como por ejemplo dar pecho sin dolor o tratar las dolencias que tenía, no supe cuando desapareció el dolor de muñecas y tampoco me di cuenta cuando bajé de peso, lo que quizá me di  cuenta fue cuando estaba regresando a ser yo en mis hormonas, dejé de llorar como al mes.

¿Por qué se llora después de un parto si hay un bebé sano en casa? Hay mucha información al respecto (ahora lo sé) leyendo me di cuenta que algunas mamás no tienen conexión con su pequeño, sienten que no lo quieren pero a la vez si, pasan por una depresión y cosas realmente fuertes, pero abriéndote mi corazón yo lloraba porque me daba sentimiento no haber estado los primeros días con mi hijo, sentía que me lo habían quitado, que me habían privado de iniciar una lactancia “normal”, luego lloraba porque estaba muy cansada porque no dormía como antes, me ponía triste no estar al cien de mi salud.

En una ocasión mi esposo me dijo: “creo que debes ir al psicólogo porque lloras mucho”, en ese momento eran muchas cosas las que pasaban dentro de mi que no podía explicarle, pero mi salvación llegó mientras estaba leyendo, ni yo misma sabía la magnitud del ajuste hormonal que estaba viviendo hasta que lo leí, leí lo que algunas mujeres viven en el post parto y era muy parecido a lo que estaba sintiendo, así que lo leyó mi esposo también y fue como si todo tuviera sentido, el fue mucho más comprensivo conmigo después de eso.

Te dejo una parte de la lectura que fue de tanto apoyo:

El postparto, el gran olvidado. Ese período de la vida en que tus hormonas estarán a flor de piel, más que nunca. Ese período de tu vida en que te convertirás en una poderosa mamífera que poco podrá razonar, sino sentir. El postparto, tan duro, tan intenso y poderoso. Tan primal, animal, salvaje. Sacará lo mejor y peor de ti. Sentirás miedo y pérdida. Ya no eres quien eras, jamás volverás a serlo. Ahora eres otra, mejor seguro, pero te sientes perdida y en un cuerpo y una mente que no conoces. A veces querrás huir. Otras encerrarte con tu cría. El postparto removerá toda tu esencia. Todo tu ser. ¿Y como sobrevivir? Te preguntas…Déjate llevar, escucha tu instinto, tu intuición. Abraza fuerte a tu bebé, rodéate sólo de familia o amigos de confianza. Los que no te juzgan y opinan. Los que ayudan con la casa y te traen comida. Los que no esperan visitas de té mientras se turnan para coger en brazos al bebé. Haz tribu. Esta sensación suele cambiar pasados los tres primeros meses de vida del bebé. Cuando empezáis a conocernos bien. Cuando te sientes cómoda con la lactancia. Cuando tienes a mano sus rutinas. Cuando las hormonas empiezan a harmonizarse. Cuando el cuerpo empieza a recuperarse. Pero sobretodo cuando tu te sientes a gusto con tu nuevo yo.Has renacido, como madre.

Por Laia Casadevall. El texto ha sido tomado de aquí: http://www.laiacasadevall.com/

Para algunas mamás experimentadas puede ser lo más fácil pero si eres primeriza quizá te ayude leer que está bien llorar y que si acaso experimentas depresión también es tratable. Lo bueno de no saber cosas, es la oportunidad para aprender.

Y con mucho amor y cuidados los días siguieron pasando, mi bebé llegó a su peso y al ir al espejo me empecé a ver como regresaba, pero después de dar a luz, jamás vuelves a ser la de antes,  y de ninguna manera es para mal, un ser humano creció dentro de ti, salió de ti y ahora depende de ti. Te vuelves más fuerte y sensible a la vez, aprendes a amarte más alla de las cicatrices que quedaron, y descubres una forma de amor por otros como nunca lo habías hecho. 

Y mi querida amiga, esto también pasará, te volverán las ganas de maquillarte y arreglarte, pero sobre todo dale la bienvenida a la nueva tú, una versión mejorada de lo que eras.

Con mucho respeto comparto esta temporada que fue total crecimiento y aprendizaje, un abrazo con mucho cariño si estás en medio de estos días, se pueden disfrutar y de una manera muy extraña la sonrisa de tu bebé borrara cualquier mal momento. 

Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo.(Eclesiastés 3:1 NTV)

No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. (Isaías 41:10 NTV)

2 comentarios sobre “Postparto

  1. La primer semana de mi posparto fue fatal, lloraba, me reía, estaba triste y feliz, estaba cansada y con toda la energía del mundo. Creo que no fue un posparto normal porque al día siguiente yo ya estaba cocinando y limpiando, mi esposo me apoyaba por las noches con el bebe para que durmiera yo pero por el día yo me hacía cargo de mi bebé ,mi esposo y de mi. Si falto un poco de sentido común por parte de mi esposo pero a la vez se que soy una mujer muy fuerte y el lo sabia. Estar con mi bebé y solo verlo respirar me hacía llorar de felicidad y entonces todo valía la pena. Es una experiencia traumática mente hermosa

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